La crisis del coronavirus ha acelerado los planes de digitalización de Inditex. El cierre de locales -entre 1.000 y 1.200 tiendas entre 2020 y 2021- "al final de su vida útil, sobre todo de los formatos jóvenes y cuya venta se puede recuperar en tiendas cercanas y online", dice la compañía. Esto supondrá un coste de 308 millones de euros que ha provisionado en las cuentas del primer trimestre de 2020. 2019 ya fue el primer ejercicio de la historia en el que Inditex cerró más tiendas de las que abrió, y por tanto, el primero en el que su red decreció: acabó con 7.469, 21 menos. En España la caída fue de 55 tiendas. En el plan presentado hoy, el mercado doméstico registrará entre 250 y 300 cierres adicionales. En el resto de Europa serán entre 340 y 400, misma proporción que en Asia, mientras que en América serán en torno a 100. "El plan de absorciones no modificará sustancialmente el peso de los formatos en las ventas totales", dice Inditex. Zara será la enseña con un mayor número de absorciones, entre 250 y 300, seguida de Oysho (145-175), Pull & Bear (140-165), Bershka (135-160) y Massimo Dutti (110-135). Stradivarius cerrará entre 110 y 130, Zara Home entre 100 y 120, y Uterqüe entre 10 y 15. Tiendas más grandes y mayores inversiones Esto irá acompañado de 150 aperturas brutas al año durante el periodo 2020-2022, Además de un "número muy significativo de ampliaciones de tiendas de alta calidad". Por tanto, el saldo una vez se concluya este proceso será que la red total de Inditex disminuirá en entre 500 y 750 tiendas y se quedará en un rango de entre 6.700 y 6.900. "Las tiendas desempeñarán un papel más importante en el desarrollo de la venta online debido a su digitalización y a su capacidad para llegar a los clientes desde las mejores localizaciones del mundo", dice la empresa. Pese a las menores tiendas, el espacio bruto crecerá a un ritmo del 2,5% al contar con tiendas de mayor tamaño, que se espera que generen un crecimiento de las ventas comparables a largo plazo de entre el 4% y el 6% anuales, siendo estas más rentables. Algo que quiere compensar también con el negocio online, que aspira a que represente el 25% de sus ventas totales en 2022, 11 puntos más de lo que supuso en el ejercicio 2019. Para ello invertirá 1.000 millones de euros hasta entonces, apuntalando su modelo integrado de venta física y digital. Este año culminará uno de sus proyectos estrella en este campo, la implantación del sistema de radiofrecuencia RFID para la trazabilidad de las prendas en todas sus marcas, lo que supondrá la integración total del inventario y también la venta online en todo el mundo de todas ellas como estaba previsto. También destinará 1.700 millones en tres años a la "actualización de la plataforma integrada de tiendas, con la incorporación de herramientas tecnológicamente avanzadas". "Este plan supone culminar el proyecto cuyas bases se han ido sentando progresivamente con importantes inversiones desde 2012, que va a transformar significativamente el perfil de la compañía. El objetivo de aquí a 2022 es adelantar la implantación total de nuestro concepto de tienda integrada, cuyo futuro estará vinculado al servicio permanente al cliente allá donde se encuentre, en cualquier dispositivo, y en todo momento", valora Pablo Isla. Fuente: Cinco Días / El País